Chinchillas
La industria de la chinchilla presenta
una curva de crecimiento muy particular. Sus ascensos son largos y
continuos y sus descensos, escasos y cortos. El período 1997-2007
se presenta como la década de mayor prosperidad para el productor
de chinchillas.
Hay muchas razones para explicar este fenómeno,
tal vez la más comprensible es que, en una prenda confeccionada
se utilizan un promedio de 100 pieles, lo cual quiere decir que la
producción mundial actual de 250.000 pieles sólo permite
confeccionar 2.500 tapados por año para todo el planeta.
En
contraposición a esto cada vez hay gente de mayor poder
adquisitivo porque van apareciendo nuevos mercados inexistentes años
atrás (por ejemplo, la nueva China y Rusia capitalistas).
Solamente en China han aparecido en el mercado consumidor
4.000.000 de nuevos millonarios.
Asimismo el desarrollo productivo
de la chinchilla no puede acelerarse. Recordemos que la chinchilla
dará cuatro hijos por año a diferencia de los conejos cuya
fertilidad es diez veces superior.
Toda la coyuntura que presenta esta
actividad es muy particular: resulta que a medida que la demanda
sube, la oferta baja. Cuando los precios suben, crece la actividad
toda, y así aparecen nuevos productores que ingresan a la
industria.
Los animales con los que se inician estos nuevos
productores deberían haber ido a parar al mercado de pieles, pero
al ser destinados a reproducción, se ha provocado una disminución
en la oferta. Se trata de un círculo vicioso en el que el juego
de la demanda y oferta se ha mantenido durante más de 30 años
con pequeñas alzas de demanda cada año.
La piel de chinchilla, llamada la
perla de las pieles, es el producto más sostisficado que puede
ofrecer una peletería prestigiosa. En todos los desfiles
internacionales las últimas prendas que desfilan por las
pasarelas, son las suntuosas chinchillas realzando el nivel del
desfile y de la Casa que las presenta.
Es que esta piel, es la más SUAVE,
más LIVIANA, más DENSA y más BRILLOSA de todas las pieles de
nuestro mundo.
Es tan suave, que en determinadas
situaciones, si se la toca con la palma de la mano y con los ojos
cerrados, se tendrá la rara sensación de que todavía no la ha
tocado.
Es la más liviana de todas las
pieles, su peso aproximado es de 20 gramos . Por lo tanto la
prenda será ligera, maniobrable y además, abrigada.
Su densidad no tiene igual, en cada
folículo piloso se encuentran entre 80 y 120 pelos (en el hombre,
sólo uno).
Estas cualidades únicas de nuestro
producto, fueron conocidas desde antaño, pero con el correr de
los años y del continuo trabajo genético se ha mejorado tanto la
calidad de las pieles que sería ridículo compararlas hoy con las
producidas diez años atrás. Ni qué hablar de las salvajes.
Las pieles actuales presentan un
tamaño superior, un color azulado intenso y son extremadamente
oscuras con panzas cada vez más blancas. Este contraste es lo que
más llama la atención. Se produce un suave degradé entre el
centro de la piel bien oscura y azulada hacia los bordes grises,
terminando en la panza blanca nívea.
Ninguna piel de otro animal tiene
esta diferenciación. Ese contraste es la marca registrada de
nuestro producto. Quién luce una prenda de chinchillas tendrá la
plena satisfacción que la gente que este a su alrededor sabrá
que se trata de un tapado de chinchillas (la piel más cara del
mundo)
Hay que pensar en el consumidor
tradicional de nuestro producto. Se trata de un público con un
altísimo poder adquisitivo, que no hace hincapié en los precios;
quiere el mejor producto porque tiene con qué pagarlo. Ellos
quieren la distinción; inmediatamente que se vea el tapado, se
sepa que es de chinchillas.
Todas estas afirmaciones fueron las
reglas del mercado hasta 1994. A partir de ese año la situación
ha variado enormemente. Hoy se ha producido una ampliación de la
demanda mundial de estas pieles que no tiene precedentes.
Tres son los grandes cambios que se
han producido en el mercado peletero mundial que dieron lugar a
esta situación (positiva para el productor).
1- Cambio de Materias
primas. Pieles de criadero en lugar de pieles salvajes
Con las nuevas corrientes
ecologistas, y su fuerte lucha contra la caza de animales salvajes
o en peligro de extinción, se logró que los grandes centros
peleteros mundiales, realizaran un giro de 180° con respecto a
las materias primas con las que confeccionan sus prendas. Se ha
dejado de trabajar con los típicos animales salvajes de antaño
como los zorros, o visones o nutrias salvajes para dedicarse,
exclusivamente a animales de criadero. Esta nueva política económica
adoptada con mucho criterio por los grandes centros peleteros,
provocó una gran demanda internacional de todas las pieles de
criadero o ecológicas. La chinchilla, que desde 1922 se reproduce
solamente en criaderos, ha sido la que más aumento ha acumulado.
2- Incorporación de un nuevo
segmento en el mercado consumidor
Otras de las grandes razones que
han provocado aumento en la demanda y por ende suba de precios, ha
sido sin ninguna duda, la innovación en la confección de las
prendas. Hasta 1994, sólo se hacían prendas de pura chinchilla
(largos tapados , sacones 3/4, Sacones cortos, también estolas y
sombreros). Esa confección apuntaba a un segmento muy claramente
determinado, el segmento de más alto poder adquisitivo del mundo
(al que antes aludimos), únicos que podían gastar sumas de hasta
50000 dólares por un tapado.
Hoy se ha puesto de moda la
combinación con prendas de cuero o seda. Están en auge los TRIMS
(recortes) de chinchilla. Así, hoy es posible conseguir Sacones
de cuero con cuellos y puños de chinchillas, o estolas de seda
con recortes en los bordes de chinchillas.
Con esta innovación de combinar la
piel con materiales más económicos, se consigue apuntar a otro
segmento de la población mundial, que si bien tiene un menor
poder adquisitivo, es mucho más grande. Hoy, una mujer de clase
media alta puede tener su soñado tapado de chinchilla a un precio
módico de cinco mil dólares que consta de 80% cuero y 20% de
chinchilla.
La fiebre por las pieles ecológicas
ha llegado a un punto tal, que se están produciendo también pulóveres,
similares a los de angora, pero por supuesto mucho más suaves y
livianos. Estas prendas se confeccionan directamente con pelo
suelto de chinchillas, con lo que se abre otro elemento más de
comercialización que antes no existía. En los criaderos de estos
animales, siempre hay pelo suelto típico de todo animal pilífero.
Ese pelo suelto, que antiguamente se descartaba, hoy lo están
pagando u$s250 el kilo.
3- Incorporación al mercado
peletero de nuevos países consumidores de gran poder adquisitivo
y enorme población
Japón, China, Hong Kong, y la
nueva Rusia capitalista se han introducido con mucha fuerza y
capitales en el mercado peletero, desplazando inclusive a países
tradicionalmente peleteros como Alemania, Italia, Francia o EE.UU.
Estos nuevos países, con una cultura totalmente diferente a la
Occidental, son hoy, ya los mayores consumidores de pieles de
chinchillas y de la mayoría del resto de las pieles. Un mercado
tan poderoso y grande, prevé un futuro todavía mejor que este
brillante presente.
Este acontecer mundial del mercado
peletero, repercute directamente en nuestro país. Argentina ha
sido siempre un regular productor de pieles de chinchillas, en
cuanto a calidad y cantidad.
Sin embargo en estos momentos se ha
mejorado notablemente la calidad nacional en función del gran
esfuerzo que hicieron durante los últimos años las grandes cabañas
argentinas importando reproductores de mejoramiento de las mejores
cabañas de EE.UU. Hoy Argentina está posicionada en el tercer
puesto del mundo en cuanto a la calidad, detrás de EE.UU. y
Alemania y el cuarto en cuanto a cantidad luego de Canadá, EE.UU.
y Alemania.
Argentina exporta hoy más de
veinte mil pieles de chinchillas por año. Los compradores
internacionales vienen tres o cuatro veces por año a comprar la
producción nacional. En los últimos años inclusive han empezado
ya a viajar al interior del país a ciudades en las Provincias de
Córdoba, Santa Fe, Entre Ríos y Bs.As.
Para los próximos años el
objetivo es duplicar esta cantidad
Si tenemos en cuenta que: